Por Katherine Torres Jiménez
Moca.- Si Esmeralda pudiera, preguntaría cuánto cuesta su salud y no se dejara morir por la preferencia de “optimizar recursos”.Pero
esta niña no tiene esos pensamientos. Primero, porque apenas rebasa los
dos años de edad; segundo, porque padece parálisis cerebral, un
conjunto de trastornos del movimiento, derivados de un daño al cerebro.
Ocurrió luego que una doctora habría rehusado hacer el parto en el
hospital de Jarabacoa, La Vega. Alegó que ese día tenía “un compromiso
importante en Santo Domingo”. Finalmente, Esmeralda nació en La Vega y
por desgracia, la falta de oxígeno le provocó el mal que arrastra.
“Nació
muerta. Dios quiso hacer el milagro y por eso está viva”, cuenta, en
medio de sollozos, su abuela Fabiana del Carmen, de 42 años. Ella está a
cargo de la niña. Su hija -la madre de Esmeralda- es una adolescente
soltera de 19 años; el padre, no aporta a la manutención.
Hace un
mes Esmeralda está interna en el Hospital Robert Reid Cabral. Llegó
con problemas respiratorios y convulsiones. De lo primero, mejoró; las
convulsiones y fiebre, continúan.
Aunque, a veces, lo malo puede
agravarse. Ahora a la niña intentan darle el alta. Y es que cada dosis
del medicamento contra los ataques cuesta 700 pesos, y requiere tres
diarias. Un precio que, le han dicho a Fabiana, el hospital no puede
asumir. Y por eso la bebé no lo recibe.
“Yo no quiero que la
tengan acostada nada más. Que le pongan la medicina. Si me la entregan
se morirá en el campo”, exclama. Las autoridades del centro hospitalario
han prometido revisar su caso.
Quienes deseen ayudar a Esmeralda pueden llamar al 829-320-5479 o visitarla en el Hospital Robert Reid Cabral, habitación 308.

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