Por: Christopher Erasmo Torres Jiménez
El Día de Reyes llegó la madrugada de ayer cargado de llanto y tristeza para los familiares y los vecinos de el niño Yeuris Manuel Martínez Domínguez, que con apenas 10 años de edad, se quitó la vida, “porque se sintió inconforme y triste con el modesto regalo de Reyes que le dejó madre”, según informe esta mañana la Policía.
La noticia del suicidio del pequeño Yeuris ha causado consternación y una profunda tristeza entre los familiares y amigos de la familia, que “haberlo sabido les hubiéramos regalado todos los juguetes que hubiese deseado”, dijo Marcos Medina, un pulpero del barrio La Virgen, del distrito municipal La Victoria, jurisdicción de Santo Domingo Norte, donde ocurrió la tragedia.
Según la información, luego de expresar su disconformidad por el juguete que le obsequió su progenitora en ocasión del Día de Reyes, el niño Yeuris sin que nadie se percatara se refugió en una casa en construcción y se ahorcó. Fue encontrado, ya cadáver, colgando con una soga atada al cuello, amarrada de una varilla, en el interior de la construcción, ubicada en la calle Principal del sector de La Victoria.
Yeuris era hijo de la señora Clara Domínguez Mieses, de 31 años, y su muerte y las circunstancias que la rodearon “ha sido el más triste regalo de Reyes que ella haya podido imaginarse”, dijo el comerciante Medina.
La compungida madre declaró a la Policía que su pequeño Yeuris se sentía triste e inconforme por los juguetes que ella pudo comprarle, y que el niño le pidió 100 pesos porque “quería comprar algo más” y ella le respondió que le daría el dinero al día siguiente.
Pero el niño salió de la casa de su madre y se suicidó, dice un reporte de la Policía. El caso se encuentra bajo investigación de oficiales policiales y el Ministerio Público de la jurisdicción de Villa Mella, mientras decenas de personas, entre ellas periodistas de distintos medios de prensa, se han presentado esta mañana a la casa de la madre.
La otra muerte
Mientras que en Santiago también ayer se conoció la noticia sobre la muerte de un niño de dos años que habría ingerido una bebida alcohólica en su residencia de Dajabón, en circunstancias que aún se investigan. El menor Halin Contreras llevaba nueve días bajo cuidado médico, luego que el 28 de diciembre bebió parte del contenido de una botella que presuntamente estaba en la habitación de sus padres. El niño era hijo de Dionisio Ogando, de 32 años, y de Yajaira Contreras, de 18, quienes están bajo investigación del ministerio público en la jurisdicción de niños, niñas y adolescentes, aunque no se les han instrumentado cargos.
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